Hecho en México

Nació en la Ciudad de México en 1976, estudió Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha sido distinguida con el Premio Nacional de Periodismo 2006 del Club de Periodistas y el Instituto Politécnico Nacional. Recibió la beca Jóvenes Creadores del FONCA en 2009, con el proyecto “El Sentido Anatómico” y el Premio Nacional de Periodismo del Consejo Ciudadano 2011 en la categoría de Fotografía, con el proyecto “Geografía del Dolor”.

DHFEST> ¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

MÓNICA GONZÁLEZ> Es importante hacer una reflexión sobre la verdadera situación y dimensión del problema de las personas desaparecidas o no localizadas en México a raíz de la guerra contra el narcotráfico. Es importante la visualización de una sociedad violentada que ha sufrido la suspensión parcial o total de garantías individuales, así como documentar la verdadera problemática que enfrentan los familiares de estas personas y en qué manera se han manifestado para exigir una búsqueda de su familiar y la investigación de su caso.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

MG> Hicimos el seguimiento del plantón en la calle de Bucareli en la Ciudad de México, frente a la Secretaria de Gobernación durante dieciséis días. Cada día teníamos un episodio que contar respecto a la negociación con autoridades, visitas de organizaciones y hostigamiento de la seguridad. En la Ciudad de México hay aproximadamente ocho marchas, plantones o manifestaciones diarias; esta era una de ellas pero se trataba de una problemática que nos interesaba abordar. Las familias estaban denunciando el incumplimiento de un acuerdo previo; ya se habían realizado tres plantones anteriormente frente a la PGR y SEGOB. Nuestra intención era contar cómo varias familias han tenido que emplear este recurso de manifestación en las calles debido a la falta de investigación. Nuestra tesis es que esto vulnera a las familias. Casos como el de Marisela Escobedo, que fue asesinada en la ciudad de Chihuahua mientras realizaba un plantón frente a Palacio de Gobierno en este estado o el asesinato de Nepomuceno Moreno, padre de un joven desaparecido y originario de Sonora. Nepo fue asesinado por realizar activismo después de formar parte de los Diálogos por la Paz y Movimiento por la Paz. Creímos indispensable visibilizar la trayectoria que emprenden las familias de las personas desaparecidas o no localizadas. Por ejemplo, está la historia de dos jóvenes originarios del Querétaro y Guerrero que desaparecieron en Coahuila y Nuevo León, estados donde la violencia se desató en un periodo de seis años, en donde gente que viajaba o iba en tránsito simplemente desapareció. Viajamos a Coahuila y Nuevo León para documentar lo que pasa después de un hecho violento como es la desaparición de un familiar. Quienes tienen que hacer las investigaciones son los familiares, documentar como las autoridades no quieren o no pueden explicar al día de hoy qué pasa con estos millones de personas en esta región de México. Documentar de esta manera es sólo el principio de una cadena de acontecimientos y violaciones a sus derechos humanos. Elegimos el webdocumental para experimentar la plataforma y realizar un trabajo multimedia que nos permitiera por una difusión mas grande a través del Internet.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

MG> Reflexionar sobre la verdadera situación y dimensión del holocausto que está sucediendo en México a raíz de la guerra contra el narcotráfico. Y conocer sus consecuencias, además de descubrir las fallas en la estructura judicial en nuestro país.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

MG> Explicar por qué se rompe en la familia y la comunidad la estructura, cada vez que alguien es arrebatado de su propia vida, privado de su libertad, “desaparecido” en México. Las familias se empobrecen económicamente, se destruye anímica y socialmente el lazo que les permite ser parte de una comunidad, quienes se ven afectadas por una desaparición quedan aislados y son discriminados. Visibilizar el episodio posterior, las consecuencias , secuelas, afectaciones en las casi 27 mil familias mexicanas es importante ahora mismo que se puede levantar el testimonio de su propia voz.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

MG> Documentar para no dejar en el olvido la violencia y la destrucción generada por el narcotráfico y apostar al testimonio y la memoria para que estos acontecimientos no se repitan.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

MG> Es un espacio que permite denunciar los rincones invisibilizados de México por su violencia social. La temática de derechos humanos es inmensa; nuestro país es un campo enorme para explorar en esta materia, existen cientos de violaciones. Es fundamental abrir espacios especializados en una sociedad que ha sido afectada en un periodo tan largo de violencia sistematizada. Los acontecimientos han rebasado al sistema institucional y de gobierno, a las autoridades y a los ciudadanos. Personas que han perdido la vida, están desaparecidas o no localizadas merecen ser mencionadas por su nombre y cada uno es una historia que debe ser contada.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

MG> Agradecer al festival por incluir un webdocumental. Frío en el Alma está pensado como un espacio virtual donde el usuario o visitante realiza un recorrido paralelo de dos historias. Narra los acontecimientos antes y después de la desaparición; la historia de Héctor y Julio es contada de la propia voz de los testigos (su familia). Este diseño narrativo está construido de manera que el punto de donde parte la historia es la manifestación, después se intenta ir desentrañando poco a poco mediante cada capitulo lo que pasa en cada familia, la problemática que se enfrenta en cada caso. El recurso del mapa como inicio es fundamental para entender geográficamente un problema complejo desde la perspectiva del espectador. No es una narrativa lineal se trata de que el espectador conozca a las personas desaparecidas, a sus familias y las consecuencias de la violencia. Por último, pone en contacto al usuario vía redes sociales con las familias para que si este lo desea participe en la búsqueda y permita al espectador involucrarse en la historia.

Edin Alain Martínez Aguirre

Documental: Salaverna

Año: 2013

Nació en Zacatecas en 1982. Cursó sus estudios en el Centro de Arte Audiovisual, en Guadalajara, Jalisco. Sus trabajos documentales se han presentado en el Festival Internacional de Cine en Guanajuato, Festival Internacional de Cine de Morelia, Muestra Nacional de Cine en Fresnillo, Festival de Cine en Puebla, Muestra de Cine Antropológico (México, D.F.), Festival de Cine y Vídeo Pantalla de Cristal (México, D.F.). Ha asistido a festivales de Cine en Chile, Colombia, Perú y Brasil. Además imparte talleres de cine.

DHFEST>¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

EDIN ALAIN MARTÍNEZ> Comenzamos con el tema de la minería por la situación de Wirikuta en Real de Catorce, donde una compañía minera anuncio un proyecto a cielo abierto en el territorio sagrado de los huicholes. En ese momento colaborábamos con una asociación civil llamada Conservación Humana y con El Frente en Defensa de Wirikuta para realizar un documental sobre el tema. Cuando nos dimos cuenta de la cantidad de materiales que iban a salir sobre esto decidimos investigar otro caso sobre la minería. Por contacto de algunos amigos descubrimos lo que sucedía en la comunidad de Salaverna, donde una empresa minera había desalojado a 100 familias de sus hogares para iniciar un proyecto a tajo abierto. Es importante lo de Wirikuta porque lo que sucedía es que los ejidatarios en Real de Catorce decían que la minería nos les iba a afectar, que eso era un problema de indios. Por eso nos enfocamos a buscar un caso donde los ejidatarios fueran los afectados, como lo es Salaverna.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

EAM> Todo se dio muy rápido. Contactamos a la Asociación Manuel Ortega, quien llevaba el caso de los habitantes de Salaverna desde hace años y nos llevaron por primera vez a la comunidad. De primera visita sabia que esto era algo que teníamos que hacer, lo que sucedía era tan injusto que uno se sumaba a la causa de la comunidad. Después de esta primera visita y de platicar con amigos sobre el caso, se fueron sumando para financiar un documental que hablara sobre lo que sucedía en la comunidad.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

EAM> Aprendí que la resistencia social pacifica funciona, que implica un gran sacrificio y es una lucha constante, pero que logra resultados y que puedes hacer valer tus derechos frente a quien sea, sin importar el poder con el que cuente. Claro, esta lucha tiene un enorme costo, pero no hay nada mas noble que luchar por tu hogar y por un sentido de pertenencia, eso no se puede comprar con nada.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

EAM> Primero para hablar de un caso de éxito, porque para mí lo es. La gente de Salaverna tiene cuatro años luchando contra la empresa Minera y el Gobierno del Estado y continúan hoy, siguen en sus casas y su territorio… Otra razón era hablar de minería, de la minería que se hace mal, de la que no está regulada y de aquellas empresas que creen estar sobre todos y todo. No toda la minería es mala y son pocos los casos en el país como este. Pero cuando sucede, el costo es muy alto; es como si explotara una planta nuclear, no es necesario que cada mes explote una para que veamos lo peligroso que es.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

EAM> La gente en la comunidad de Salaverna; darles una voz por medio de la cámara y un espacio por medio del documental.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

EAM> Por que le dan un espacio a estos materiales, que son incomodos. Las empresas y el gobierno sólo quieren que la población vea lo bien que estamos, lo bien que va el país, el numero de empleos. Pero ¿qué sucede cuando todo eso no sale bien, cuando es todo lo contrario a lo que ellos promocionan? Un festival temático, como este de derechos humanos, es aún mas importante porque otros festivales ignoran el cine social; están cansados de ver los mismos problemas retratados de manera similar, pero no entienden que es importante que se hable de esos temas. Porque en el momento que se deje de hablar de ellos, la gente los va a olvidar. Estos festivales nos recuerdan que tenemos que estar atentos a la verdad que no es la oficial.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

EAM> El solo echo de sentarse a ver estas películas ayuda a las poblaciones o personajes desprotegidos, porque su mensaje le llega a alguien. Hay alguien del otro lado que los esta viendo y eso lo saben las empresas y gobiernos y le incomoda que haya otro que sepa lo que ellos no quieren que se sepa.

Lourdes Grobet

Documental: Bering

Año: 2013

Nacida en México en 1940, estudió Artes Plásticas en la Universidad Iberoamericana y Diseño Gráfico y Fotografía en el Cardiff College of Art y el Derby College for Higher Education, ambos en el Reino Unido. Grobet lleva más de cuarenta años dedicándose a la fotografía y video. Ha participado en más de cien exposiciones fotográficas, tanto individuales como colectivas. Aunque su mayor interés está en la experimentación audiovisual, trabajó como camarógrafa durante cuatro años en el Canal 6 de Julio.

DHFEST> ¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

LOURDES GROBET> Elegí el tema de mi documental como parte de un proyecto grande y ambicioso que estoy realizando desde hace 5 años en el Estrecho de Bering.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

LG> Como la mayor parte de las obras que he realizado sobre el lugar son conceptuales, vi la necesidad de hacer un documental que mostrara la vida y la cultura de los pobladores de ese lugar del mundo. No fue fácil, el mayor problema ha sido el clima tanto en verano como en invierno. Las condiciones de trabajo en invierno son muy difíciles, sobre todo por el cuidado que hay que tener con los equipos.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

LG> El aprendizaje va implícito en todo trabajo, bueno, para mí. En este caso no sabía lo que iba a encontrar en una región casi desconocida, pocas gentes saben que sucede ahí. Me encantó trabajar con los pobladores, todas personas muy abiertas y dispuestas a ser entrevistadas.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

LG> Ha sido muy importante hacerlo porque, como digo, nadie conoce lo que sucede en una parte tan llena de símbolos y referencias culturales.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

LG> La motivación de todos mis trabajos ha sido la comunicación con el público; poner en imágenes mi discurso y dialogar con quienes ven las obras. Los comentarios de los espectadores han sido que los he hecho pensar y eso para mí es fundamental.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

LG> Cualquier medio que pase información sobre derechos humanos es magnífico; sobre todo, hay que educar cinéfilos, ya que el cine ha sido prostituido por lo comercial.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

LG> Mi mensaje es una invitación a ver el documental.

Edson Caballero Trujillo

Documental: Atempa, Sueños a orillas del río

Año: 2011

Cineasta y fotógrafo independiente, radicado en el estado de Oaxaca, México, en donde descubre cada día las raíces Mixtecas, de la región. Cuenta con una experiencia de más de veintidós años y estudios y ejercicios profesionales en las Artes Visuales, produciendo y dirigiendo documentales cinematográficos con temas ligados a la identidad cultural y los derechos humanos. Utiliza la fotografía como su primera herramienta en el ámbito creativo.

DHFEST> ¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

EDSON CABALLERO TRUJILLO> Me interesa dar a conocer los derechos sexuales de los niños con decisiones a temprana edad, a través de la cultura zapoteca del istmo de Tehuantepec. En este caso con Tino, el personaje principal de la película. Porque no había una película que hablara del crecimiento de un niño muxe u homosexual zapoteco, en el que se muestren de manera humana su vida y sus deseos personales; mostrar un antagonismo de lo que se conoce del muxe como el vivir desprendidos de la madre. En sí no es una película de muxes, es el retrato de un pueblo del sur de México, de una comunidad zapoteca discriminada, la villa de San Blas Atempa, donde se lucha por sus derechos terrenales y trabajan por una vida digna.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

ECT> Llegué a San Blas a dar un taller de fotografía en 2002 por casualidad. La Secretaría de Cultura pidió un taller para comunidad, pero nadie quería ir porque decían que “matan gratis”. Ahí conocí a Raciel (uno de los personajes de la película), él se preocupaba por el desarrollo de la niñez en su pueblo. En 2005 hicieron la primera vela muxe o fiesta muxe “Las Gacelas”. Raciel me enseño el video de la fiesta y vi a Tino, el niño muxe; fue la primera vez que vi un niño que se veía tan seguro de ser un muxe. Tuve la idea de hacer un cortometraje documental con tratamiento de ficción para mostrar la vida de un niño muxe. Decidí realizarlo hasta que cumpliera su sueño de ser quinceañera, pero en el proceso de desarrollo me di cuenta que era una necesidad hablar mas allá de lo que es un muxe, pues su cultura zapoteca y comunidad sanblaseña, son elementos que fortalecen su identidad y la seguridad de ser un muxe. Por eso necesitaba proyectar mas que su vida, mostrando el lado opuesto de vivir con la madre y cuidarla hasta su muerte, resguardando la herencia de sus bienes. El retrato del pueblo tenía que ir de la mano con el malestar de la comunidad, donde hay un desequilibrio económico y social, como en muchas comunidades.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

ECT> El conocer más a mi pueblo y país, amar a México, identificarme con el sur y sus pueblos autónomos que luchan y trabajan por sus derechos. Es mi opera prima y en ella encontré mi mirada personal y mi manera de trabajo como cineasta independiente y de autor. Aprendí que los sueños se pueden realizar en conjunto para lograrlos; esta película habla de los sueños, de la vida, y de las posibilidades humanas que se tienen en una comunidad como la de Atempa.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

ECT> Era una necesidad para proyectar el malestar y sentir que nos aqueja después de tantos eventos sociales que ha pasado el país.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

ECT> El pueblo de San Blas Atempa participará colaborando en el documental, para elevar el espíritu zapoteca; que adopten la película y no muera esta cultura que está viva. Pues el hecho de invitar al pueblo fue un ejemplo para que se vuelva a unir como antes, por eso sin la ayuda del pueblo no sería posible que se hubiera hecho. Se hizo una convocatoria en la comunidad para los interesados en tomar un taller de cine y participar en el documental como staff o equipo de trabajo y funcionó. Más que nada fue lograr concluir una película como cineasta independiente, con mis criterios para poder proyectar mi trabajo artístico conceptual.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

ECT> En realidad no hay un organismo de derechos humanos que vea por nosotros y esté dispuesto a ayudarnos. Estos festivales ponen a disposición de la sociedad temas que no son vistos asiduamente en los medios; los que trabajamos con este sentido podemos proyectar ahí temas que son prohibidos o vetados.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

ECT> Los invito a ver mi ópera prima Atempa, Sueños a orillas del río, un trabajo que tomó ocho años de producción con sentido humano, para que conozcan el sur de México, el talón salvaje del Istmo de Tehuantepec, donde las mujeres son valientes y los hombres visten de mujer.

Nicolás Echevarría

Documental: Eco de la montaña

Año: 2013

Nacido en Tepic, Nayarit, en 1947, es un reconocido director con casi cuarenta años de trayectoria profesional y más de veinte películas y series de televisión como realizador. Ha sido reconocido con galardones como la Makhila d’Or del Festival de Biarritz; el premio de L’Organisation Catholique Internationale du Cinema et de l’Audiovisuel (OCIC) y el premio DICNE de la muestra de Cine Mexicano de Guadalajara. Recibió la beca Rockefeller en 2002 y la beca Guggenheim en 1986. Cabeza de Vaca, su primera película de ficción, ha sido comparada por críticos con Aguirre, la ira de Dios de Werner Herzog. Fue parte de la selección oficial del Festival de Berlín en 1991 y fue seleccionada por México para participar en la competencia por el Oscar en su 63° edición. Eco de la montaña se llevó este año el Premio Mezcal a la Mejor Película Mexicana en el Festival de Cine de Guadalajara.

DHFEST> ¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

NICOLÁS ECHEVARRÍA> A parte de que soy nayarita y tengo una relación muy antigua con los huicholes –mi segunda película fue sobre ellos y la peregrinación del peyote-, siempre he tenido mucho interés en este grupo indígena. El origen del tema de esta película es que hay un mural en la estación de Metro Palais Royal-Musée du Louvre, en París, un mural de 3 x 2,40 metros, bellísimo, con más de dos millones de chaquiras. Me dediqué a investigar quién había hecho este mural. Después descubrí que fue un regalo de Ernesto Zedillo a Jacques Chirac, del gobierno de México al gobierno de Francia y que a cambio el gobierno francés regaló el Metro de Bellas Artes a México. La idea, debo reconocer, me la dio un productor norteamericano, Michael Fitzgerald, que fue el productor de las últimas películas de John Huston; coincidimos en un festival, donde yo estaba exhibiendo Cabeza de vaca. Le gustó mucho mi película y me dijo: “Un día tú y yo vamos a trabajar juntos”. Yo estaba en Italia y me llamó y me dijo que había un mural en el Louvre, hecho por un huichol. “¿Lo conoces? Lo hizo un tal Motoapohua”. (Eco de la montaña es la traducción de Motoapohua, nombre huichol de Santos de la Torre, protagonista del documental). Me dijo que lo buscara y que investigara parta hacer un documental sobre este personaje.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

NE> Cuando regresé a México, lo fui a buscar a la Sierra Madre Occidental en la Mesa del Venado, donde no tenía ni agua ni luz. Caminé muchísimo para encontrarlo. Pensaba: qué increíble esta conexión de una de las ciudades más importantes del mundo, con un mural en uno de los museos más importantes del mundo, con un artista huichol que no fue invitado a la ceremonia, que nadie sabe quién es. Y vive en este lugar que no tiene nada que ver. Esta conexión París-Mesa del Venado me pareció increíble. Desde el principio intenté crear un vínculo entre la Sierra Madre y París. Contacté a Santos, hicimos buena relación y empecé a gestionar los recursos para hacer la película. Esto fue en 2011, me llevó tres años realizar este documental.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

NE> Conozco a los huicholes de niño, siempre me ha gustado su cultura, los rituales y su forma de ser. Es uno de los pueblos que más ha conservado sus tradiciones. Antes no había acceso a la Sierra Madre; hoy puedes tener acceso a través de caminos de terracería. Mal que bien, lo que pretendo es darle la palabra a los huicholes y que a través de mí y mi medio que es el cine, que transmitan sus inquietudes y preocupaciones. Es importante recordar que la ruta del peyote es algo que podría ser aprovechado como un espacio de meditación profunda; para hacer una caminata de varios días. Algo como el Camino de Compostela. Ojalá y podamos preservar esta ruta de la Sierra de Jalisco hasta San Luis Potosí, es una de las tradiciones más antiguas de México. Es una forma de encontrarse a sí mismo. Sería una catástrofe que se metieran las mineras a Wirikuta.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

NE> Renté una casa en Zacatecas para que lo usara él como taller. Empezaba a elaborar un nuevo mural y decidí que ese nuevo mural iba a ser el códice de esta nueva película; y así fue. El explica en este mural toda la cosmogonía del pueblo huichol, desde cómo nació la vida, como nació el hombre, cómo nació el sol, cómo nació el fuego. Y en la medida en la que él lo explica, nosotros visitamos los lugares sagrados míticos donde nació el sol y la vida y el documental trata sobre eso.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

NE> Un capítulo muy importante del documental, es el de la defensa del territorio de Wirikuta. El territorio huichol está dividido en dos: una es donde ellos viven, el la Sierra Madre Occidental, en Jalisco y Nayarit. Pero su territorio ritual abarca otros estados: San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Nayarit y Jalisco. Pero el territorio sagrado, en donde nació el sol, es en Wirikuta, que es donde crece el peyote. Un territorio amenazado ahora por las mineras canadienses.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

NE> Nunca había estado en este festival, es la primera vez. Supongo que todas las películas de este festival nos van a dar una lección sobre algo y nos van a enterar de cosas que no sabemos. Tenemos que ser más adeptos para salvar a Wirikuta y este festival ayuda a difundir el mensaje.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

NE> Independientemente de que uno esté de acuerdo o no de que es un territorio sagrado, lo que es importante es que Wirikuta es una reserva ecológica. Ese lugar es uno de los pulmones del mundo, una de las reservas cactáceas. A todos nos interesa que nadie se meta y menos a construir minas a cielo abierto ahí. Santos, un hombre muy sabio y lindo, dice que el agua en ese lugar es como nuestra sangre, la plata es nuestro esqueleto y nuestros huesos y el oro es nuestro espíritu. Nadie tiene el derecho de invadir esos espacios sagrados. México no puede estar cediendo concesiones a la venta de quien quiera comprarlo. Tenemos que defender todo ese territorio.

En esta segunda entrega entrevistamos a los cineastas mexicanos en competencia Edson Caballero y Nicolás Echeverría. Con temáticas variadas y muy relevantes en nuestro país y otras partes del mundo, cada uno aprovechó el espacio para tocar fibras sensibles y recordarnos que a través de la acción –en sus casos la de empuñar una cámara- se puede hacer conciencia y generar algún cambio. Esto fue lo que descubrimos.

Edson Caballero Trujillo

Documental: Atempa, Sueños a orillas del río

Año: 2011

Cineasta y fotógrafo independiente, radicado en el estado de Oaxaca, México, en donde descubre cada día las raíces Mixtecas, de la región. Cuenta con una experiencia de más de veintidós años y estudios y ejercicios profesionales en las Artes Visuales, produciendo y dirigiendo documentales cinematográficos con temas ligados a la identidad cultural y los derechos humanos. Utiliza la fotografía como su primera herramienta en el ámbito creativo.

DHFEST> ¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

EDSON CABALLERO TRUJILLO> Me interesa dar a conocer los derechos sexuales de los niños con decisiones a temprana edad, a través de la cultura zapoteca del istmo de Tehuantepec. En este caso con Tino, el personaje principal de la película. Porque no había una película que hablara del crecimiento de un niño muxe u homosexual zapoteco, en el que se muestren de manera humana su vida y sus deseos personales; mostrar un antagonismo de lo que se conoce del muxe como el vivir desprendidos de la madre. En sí no es una película de muxes, es el retrato de un pueblo del sur de México, de una comunidad zapoteca discriminada, la villa de San Blas Atempa, donde se lucha por sus derechos terrenales y trabajan por una vida digna.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

ECT> Llegué a San Blas a dar un taller de fotografía en 2002 por casualidad. La Secretaría de Cultura pidió un taller para comunidad, pero nadie quería ir porque decían que “matan gratis”. Ahí conocí a Raciel (uno de los personajes de la película), él se preocupaba por el desarrollo de la niñez en su pueblo. En 2005 hicieron la primera vela muxe o fiesta muxe “Las Gacelas”. Raciel me enseño el video de la fiesta y vi a Tino, el niño muxe; fue la primera vez que vi un niño que se veía tan seguro de ser un muxe. Tuve la idea de hacer un cortometraje documental con tratamiento de ficción para mostrar la vida de un niño muxe. Decidí realizarlo hasta que cumpliera su sueño de ser quinceañera, pero en el proceso de desarrollo me di cuenta que era una necesidad hablar mas allá de lo que es un muxe, pues su cultura zapoteca y comunidad sanblaseña, son elementos que fortalecen su identidad y la seguridad de ser un muxe. Por eso necesitaba proyectar mas que su vida, mostrando el lado opuesto de vivir con la madre y cuidarla hasta su muerte, resguardando la herencia de sus bienes. El retrato del pueblo tenía que ir de la mano con el malestar de la comunidad, donde hay un desequilibrio económico y social, como en muchas comunidades.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

ECT> El conocer más a mi pueblo y país, amar a México, identificarme con el sur y sus pueblos autónomos que luchan y trabajan por sus derechos. Es mi opera prima y en ella encontré mi mirada personal y mi manera de trabajo como cineasta independiente y de autor. Aprendí que los sueños se pueden realizar en conjunto para lograrlos; esta película habla de los sueños, de la vida, y de las posibilidades humanas que se tienen en una comunidad como la de Atempa.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

ECT> Era una necesidad para proyectar el malestar y sentir que nos aqueja después de tantos eventos sociales que ha pasado el país.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

ECT> El pueblo de San Blas Atempa participará colaborando en el documental, para elevar el espíritu zapoteca; que adopten la película y no muera esta cultura que está viva. Pues el hecho de invitar al pueblo fue un ejemplo para que se vuelva a unir como antes, por eso sin la ayuda del pueblo no sería posible que se hubiera hecho. Se hizo una convocatoria en la comunidad para los interesados en tomar un taller de cine y participar en el documental como staff o equipo de trabajo y funcionó. Más que nada fue lograr concluir una película como cineasta independiente, con mis criterios para poder proyectar mi trabajo artístico conceptual.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

ECT> En realidad no hay un organismo de derechos humanos que vea por nosotros y esté dispuesto a ayudarnos. Estos festivales ponen a disposición de la sociedad temas que no son vistos asiduamente en los medios; los que trabajamos con este sentido podemos proyectar ahí temas que son prohibidos o vetados.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

ECT> Los invito a ver mi ópera prima Atempa, Sueños a orillas del río, un trabajo que tomó ocho años de producción con sentido humano, para que conozcan el sur de México, el talón salvaje del Istmo de Tehuantepec, donde las mujeres son valientes y los hombres visten de mujer.

Nicolás Echevarría

Documental: Eco de la montaña

Año: 2013

Nacido en Tepic, Nayarit, en 1947, es un reconocido director con casi cuarenta años de trayectoria profesional y más de veinte películas y series de televisión como realizador. Ha sido reconocido con galardones como la Makhila d’Or del Festival de Biarritz; el premio de L’Organisation Catholique Internationale du Cinema et de l’Audiovisuel (OCIC) y el premio DICNE de la muestra de Cine Mexicano de Guadalajara. Recibió la beca Rockefeller en 2002 y la beca Guggenheim en 1986. Cabeza de Vaca, su primera película de ficción, ha sido comparada por críticos con Aguirre, la ira de Dios de Werner Herzog. Fue parte de la selección oficial del Festival de Berlín en 1991 y fue seleccionada por México para participar en la competencia por el Oscar en su 63° edición. Eco de la montaña se llevó este año el Premio Mezcal a la Mejor Película Mexicana en el Festival de Cine de Guadalajara.

DHFEST> ¿Por qué elegiste el tema que tratas en tu película?

NICOLÁS ECHEVARRÍA> A parte de que soy nayarita y tengo una relación muy antigua con los huicholes –mi segunda película fue sobre ellos y la peregrinación del peyote-, siempre he tenido mucho interés en este grupo indígena. El origen del tema de esta película es que hay un mural en la estación de Metro Palais Royal-Musée du Louvre, en París, un mural de 3 x 2,40 metros, bellísimo, con más de dos millones de chaquiras. Me dediqué a investigar quién había hecho este mural. Después descubrí que fue un regalo de Ernesto Zedillo a Jacques Chirac, del gobierno de México al gobierno de Francia y que a cambio el gobierno francés regaló el Metro de Bellas Artes a México. La idea, debo reconocer, me la dio un productor norteamericano, Michael Fitzgerald, que fue el productor de las últimas películas de John Huston; coincidimos en un festival, donde yo estaba exhibiendo Cabeza de vaca. Le gustó mucho mi película y me dijo: “Un día tú y yo vamos a trabajar juntos”. Yo estaba en Italia y me llamó y me dijo que había un mural en el Louvre, hecho por un huichol. “¿Lo conoces? Lo hizo un tal Motoapohua”. (Eco de la montaña es la traducción de Motoapohua, nombre huichol de Santos de la Torre, protagonista del documental). Me dijo que lo buscara y que investigara parta hacer un documental sobre este personaje.

DHFEST> ¿Nos podrías contar un poco sobre el proceso de hacerla?

NE> Cuando regresé a México, lo fui a buscar a la Sierra Madre Occidental en la Mesa del Venado, donde no tenía ni agua ni luz. Caminé muchísimo para encontrarlo. Pensaba: qué increíble esta conexión de una de las ciudades más importantes del mundo, con un mural en uno de los museos más importantes del mundo, con un artista huichol que no fue invitado a la ceremonia, que nadie sabe quién es. Y vive en este lugar que no tiene nada que ver. Esta conexión París-Mesa del Venado me pareció increíble. Desde el principio intenté crear un vínculo entre la Sierra Madre y París. Contacté a Santos, hicimos buena relación y empecé a gestionar los recursos para hacer la película. Esto fue en 2011, me llevó tres años realizar este documental.

DHFEST> ¿Qué fue lo que aprendiste haciendo este trabajo?

NE> Conozco a los huicholes de niño, siempre me ha gustado su cultura, los rituales y su forma de ser. Es uno de los pueblos que más ha conservado sus tradiciones. Antes no había acceso a la Sierra Madre; hoy puedes tener acceso a través de caminos de terracería. Mal que bien, lo que pretendo es darle la palabra a los huicholes y que a través de mí y mi medio que es el cine, que transmitan sus inquietudes y preocupaciones. Es importante recordar que la ruta del peyote es algo que podría ser aprovechado como un espacio de meditación profunda; para hacer una caminata de varios días. Algo como el Camino de Compostela. Ojalá y podamos preservar esta ruta de la Sierra de Jalisco hasta San Luis Potosí, es una de las tradiciones más antiguas de México. Es una forma de encontrarse a sí mismo. Sería una catástrofe que se metieran las mineras a Wirikuta.

DHFEST> ¿Por qué fue importante hacerla?

NE> Renté una casa en Zacatecas para que lo usara él como taller. Empezaba a elaborar un nuevo mural y decidí que ese nuevo mural iba a ser el códice de esta nueva película; y así fue. El explica en este mural toda la cosmogonía del pueblo huichol, desde cómo nació la vida, como nació el hombre, cómo nació el sol, cómo nació el fuego. Y en la medida en la que él lo explica, nosotros visitamos los lugares sagrados míticos donde nació el sol y la vida y el documental trata sobre eso.

DHFEST> ¿Cuál fue tu motivación más grande?

NE> Un capítulo muy importante del documental, es el de la defensa del territorio de Wirikuta. El territorio huichol está dividido en dos: una es donde ellos viven, el la Sierra Madre Occidental, en Jalisco y Nayarit. Pero su territorio ritual abarca otros estados: San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Nayarit y Jalisco. Pero el territorio sagrado, en donde nació el sol, es en Wirikuta, que es donde crece el peyote. Un territorio amenazado ahora por las mineras canadienses.

DHFEST> ¿Por qué crees que este tipo de festivales (de derechos humanos) son tan importantes?

NE> Nunca había estado en este festival, es la primera vez. Supongo que todas las películas de este festival nos van a dar una lección sobre algo y nos van a enterar de cosas que no sabemos. Tenemos que ser más adeptos para salvar a Wirikuta y este festival ayuda a difundir el mensaje.

DHFEST> ¿Tienes algún mensaje que le quieras enviar al público del festival?

NE> Independientemente de que uno esté de acuerdo o no de que es un territorio sagrado, lo que es importante es que Wirikuta es una reserva ecológica. Ese lugar es uno de los pulmones del mundo, una de las reservas cactáceas. A todos nos interesa que nadie se meta y menos a construir minas a cielo abierto ahí. Santos, un hombre muy sabio y lindo, dice que el agua en ese lugar es como nuestra sangre, la plata es nuestro esqueleto y nuestros huesos y el oro es nuestro espíritu. Nadie tiene el derecho de invadir esos espacios sagrados. México no puede estar cediendo concesiones a la venta de quien quiera comprarlo. Tenemos que defender todo ese territorio.